Recuerdo que cierto día de mi infancia vi en la tele a mi equipo escarlata, un equipo grande y lleno de figuras; desde que lo vi me atrajo y me dio algo en el corazón. Después fui creciendo en medio de esta pasión por encima de todo y de todos; mi amor creció hasta convertirse en un delirio y una necesidad, lo vi campeón muchas veces y le daba gracias a Dios por permitirme verlo y no sufrir de amargura como otros.
Después de muchas canchas y kilómetros recorrer para ver a mi equipo, de muchas copas levantar, empezó la caída... Pero no fui como alguna de las ratas de este u otros equipos que abandono, por el contrario mi amor creció mas, pues en el dolor se prueba el amor. Y así probé el amor por mi mecha; he sufrido, he llorado pero todo vale la pena por verlo y sentirme parte de un equipo grande. Y ahora que estamos al borde y al limite sigo en pie y digno por mi equipo. ¡Ojala este amor lo sintieran dirigentes y toda la familia roja!
Vamos MECHA, en las malas mucho mas... La promoción nos espera, y aunque se que podemos ganar y celebrar, también podemos perder e ir a la "B", pero te juro rojo de mi corazón que así sea en la "B" te seguiré, no te abandonare y cada día te amare mas.
Vamos MECHA que a esta hinchada le sobran huevos, aguante y corazón... Pónganlos ustedes también JUGADORES!
AMERICA: JUEGUES DONDE JUEGUES Y EN LA CATEGORÍA QUE SEA, SIEMPRE ESTARÉ AHI ALENTÁNDOTE CON LA FRENTE EN ALTO... VAMOS ROJOOOOOOOOOO!

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